Historia

Desde la plaza mayor, regresamos hacia el museo diocesano y nos asomamos por el portalón de su esquina a la calle del Hospital, tras pasar por un cobertizo. Veremos algunos trozos del lienzo de la muralla, así como las ruinas, tras su destrucción por un bombardeo del 36, del antiquísimo Hospital de San Mateo, bajo tutela y administración del Cabildo, que absorbió y vino a ampliar los servicios del anterior Hospital de Ntra. Sra. de la Estrella, y el de Ntra. Sra. de los Remedios, fundado por el Maestro Almazán para niños expósitos, muestra de los primeros hospitales fundados en España.

En 1197 el obispo Rodrigo, sucesor en la mitra de su tío San Martín de Finojosa, fundó el “Espital de la Estrella”, en el solar de la Chantría, cedido por el chantre Willelmo; hospital que recibió una gran ampliación en 1445, cuando el Chantre Mateo Sánchez, en tiempos del obispo Carrillo de Acuña, edificó el Hospital de San Mateo, para recoger en él enfermos, indigentes y niños expósito.

En 1664 Mateo Sánchez Bravo, sobrino del prelado Bravo de Salamanca, fundó y dotó junto al Hospital de San Mateo su famosa Botica, con 280 piezas de Talavera, también desaparecida, que ha sido bien estudiada por Sanz Serrulla en 1991.

Hoy, sólo pueden contemplarse las columnas del Claustro, aparte de los muros medievales.

En el Museo diocesano se exponen restos artísticos o documentales de este Hospital, como la representación bizantina de Ntro. Señor sentado en el trono, y de rodillas, la Stma. Virgen y San Juan en actitud suplicante, así como la placa de mármol que dice: “Los que en esta casa mueran absueltos quedan de culpa y pena; por Bula del Papa Alejando VI”.

En 1818 sirvió de convento provisional de las MM. Ursulinas y en 1843 las HH de la Caridad de San Vicente de Paúl se hicieron cargo de su Hospital bajo la administración del Cabildo. Dejó se servir al público su Botica en 1861 tras las Ordenanzas y Real Decreto de 1860 para el ejercicio de la Farmacia. Tras la destrucción de su Botica y creación de la Seguridad Social, el hospital tuvo una lánguida vida antes de clausurarse; pasó a ser Residencia masculina universitaria y hoy está habilitado para Residencia de la Tercera edad, bajo la advocación de “San Mateo”.